Los cálculos renales, también conocidos como piedras en los riñones, son una de las enfermedades urológicas más frecuentes. Se estima que millones de personas experimentarán al menos un episodio de litiasis urinaria a lo largo de su vida.
Aunque algunas piedras pueden permanecer silenciosas durante años, otras pueden provocar dolor intenso y requerir atención médica especializada. La buena noticia es que actualmente existen diversas opciones para prevenir, diagnosticar y tratar esta condición de manera efectiva.
¿Qué son las piedras en los riñones?
Los cálculos renales son depósitos sólidos formados por minerales y sales presentes en la orina. Cuando ciertas sustancias se concentran en exceso, pueden cristalizar y agruparse hasta formar pequeñas piedras que pueden permanecer en el riñón o desplazarse hacia las vías urinarias.
Su tamaño puede variar desde unos pocos milímetros hasta varios centímetros.
Aunque algunas piedras pueden permanecer silenciosas durante años, otras pueden provocar dolor intenso que requiere atención médica especializada.
¿Por qué se forman?
Existen múltiples factores que pueden favorecer la formación de cálculos urinarios. Entre los más comunes se encuentran:
La formación de piedras suele ser el resultado de varios factores combinados.
Síntomas más frecuentes
No todas las piedras provocan síntomas. Sin embargo, cuando un cálculo obstruye el flujo normal de la orina, pueden aparecer molestias importantes.