Con el paso de los años, es normal que el cuerpo experimente cambios. Uno de ellos puede ocurrir en la próstata, una glándula que forma parte del sistema reproductor masculino y que se encuentra debajo de la vejiga.
La hiperplasia prostática benigna (HPB), también conocida como crecimiento benigno de la próstata, es una de las condiciones urológicas más frecuentes en hombres mayores de 50 años. Aunque no se trata de cáncer, puede afectar significativamente la calidad de vida cuando comienza a interferir con la función urinaria.
¿Qué es la hiperplasia prostática?
La hiperplasia prostática benigna ocurre cuando la próstata aumenta de tamaño de manera progresiva. Debido a su ubicación alrededor de la uretra, el crecimiento de la glándula puede dificultar el paso normal de la orina, provocando diversos síntomas urinarios.
Es importante aclarar que la hiperplasia prostática benigna y el cáncer de próstata son enfermedades diferentes, aunque ambas pueden coexistir y requieren una evaluación médica adecuada.
Aunque no se trata de cáncer, la hiperplasia prostática puede afectar significativamente la calidad de vida cuando interfiere con la función urinaria.
¿Por qué crece la próstata?
La causa exacta no se conoce completamente, pero existen factores que aumentan el riesgo de desarrollar hiperplasia prostática:
El crecimiento prostático suele ser gradual y puede desarrollarse durante años antes de provocar molestias importantes.
Síntomas más frecuentes
Los síntomas suelen aparecer cuando el aumento de tamaño comienza a obstruir parcialmente el flujo urinario. Algunas señales frecuentes incluyen: